ENCERRADOS POR EL INTENDENTE JOFRÉ QUE PRETENDE QUEDARSE CON LOS TERRENOS FERROVIARIOS DEL ONABE

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Toda el área de tierras alrededor de la Estación Ferroviaria de Formosa y todas las tierras contiguas a la vías del ferrocarril ( Belgrano) son del estado nacional y están a cargo de la Agencia Nacional de Administración de Bienes del Estado (ONABE), aunque tiene “okupas” de distinta clase y naturaleza: desde el estado provincial y el estado municipal, hasta ciudadanos y vecinos comunes de la capital, pasando por viejas familias de ferroviarios que quedaron como trabajadores residuales en el Belgrano Cargas, o herederos de los mismos. Hoy, decir que son del estado nacional, es como decir casi que no son de nadie y existe, por ello, una gran disputa por el usufrutctuo y ocupación de las mismas, entre particulares y los estados provincial y municipal.Son tierras okupadas desde la punta de la Costanera hasta más allá de los barrios San Antonio y San Juan los alrededores y laterales de las vias son del Onabe.

El barrio La Delicias, por caso, donde hay una decena de casas ferroviarias habitadas por herederos de tales trabajadores, y por centenares de casas de ciudadanos de la capital que fueron “okupando” esos espacios “abandonados” por el Belgrano Cargas, sufrió en los mandatos del Intendente Devido serios y duros embates de desalojos “de prepo” que pudieron resistir a fuerza de coraje y de extrema necesdiad.
No tienen hasta la fecha servicios de electricidad y agua potable, en muchas áreas, ni de recolección de residuos en casi todo el barrio, no hay calles de acceso al mismo, salvo una sola en diagonal a las vías.
Sobre la calle San Martin el municipio se vistió de okupa y construye la sede del Consejo Deliberante y sobre la costanera y áreas adyacentes el okupa es el estado provincial.

Pero existe un barrio de cinco casas, que no tiene nombre ni calles, como tampoco acceso vehicular, salvo un pasillo peatonal, por donde entran y salen sus habitantes.Es “la presa” preferida, tanto de los intendentes como del gobernador. Sólo falta que le corten la luz y le cierren el pasilllo, para desalojarlos “de prepo” y pasar a ser okupas de lujo como estados gobernantes, o tal vez se transfiera la ocupación a particulares favorecidos.

Hay, por lo menos,cinco familias que viven y tienen s domicilio en la zona ferroviaria de la ciudad, detrás de los puestos del Mercadito, los de la derecha de la calle San Martin, entre Yrigoyen y Brandsen, a los que el estado “avariento” o funcionarios “avarientos” mantienen en estado de sitio para hacerse de los terrenos que ocupan. Reclaman a la Municipalidad una salida de emergencia para agilizar el tránsito peatonal y vehicular hacia la ´ciudad”. No tienen en el lugar una vía de escape segura y rápida en caso de que ocurra un siniestro como el incendio del viernes pasado.

Martín, un maestro de grado del Circuito 5, que tiene a su madre de 75 años viviendo detrás de los puestos del mercadito, planteó la necesidad de que la Comuna local revise el ordenamiento urbano ( encerramiento urbano en realidad)que realizó en el lugar en plena pandemia y habilite, nuevamente, un corredor amplio con salida hacia la calle San Martín, para agilizar el tránsito entre las familias ferroviarias.

“Sólo nos quedó un pasillo de un metro y medio para entrar y salir del lado de Camiletti, siendo que acá hay familias con personas discapacitadas y adultos mayores. En caso de un incendio, como ocurrió el viernes, no habría forma para que entren los bomberos o lo que es peor, para salir del lugar. La parte de atrás que da a la línea ferroviaria, también la Municipalidad cerró con un portón y candado. Que se habilitó con una llave para los vecinos pero luego quedó soldado”, precisó.

El frentista de la calle San Martín, entre Yrigoyen y Brandsen, indicó que los trabajos municipales de acondicionamiento y mejora en el Mercadito Paraguayo terminaron perjudicando a las familias ferroviarias: “Vallaron todos los pasillos que daban a la arteria céntrica. Incluso, los puestos lindantes con el barrio. Prácticamente nos dejaron encerrados, con una sola vía de escape”, agregó.

Los ferroviarios y/ o sus herederos sostienen que no son okupas y que tienen los papales que les diera en posesión el Belgrano Cargas, pero no hay quien haga entender tal cosa a los gobiernos locales que con voracidad y tenacidad los mantienen “sitiados a pan y agua”, para una rendición a la antigua.
(Gentileza Plus Noticias)

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